Ejercicio 2: ¿Quién es esa persona?

Instrucciones para realizar el ejercicio:

1) Visita el sitio This Person Does Not Exist, en el que una inteligencia artificial crea y muestra imágenes de rostros. Observa, y descarga si quieres, la imagen que el sitio genere para ti.

2) Imagina que el rostro que ves es de una persona que sí existe, y luego una biografía para esa persona, desde el momento de su nacimiento hasta la edad que aparenta en la imagen.

3) Redacta esa biografía, incluyendo fechas de acontecimientos importantes (nacimiento, muerte si es el caso, logros o dificultades, etcétera). La extensión total de la biografía no debe pasar de las 300 palabras.

4) Deja tu texto en la sección de comentarios de esta misma convocatoria, en la parte inferior de la página. (Si no ves la sección de comentarios, haz clic en el título de la convocatoria.)


Consejos: además de considerar detalles como la edad aparente de la “persona” en la “foto”, piensa en su expresión, en la atmósfera que pudiera sugerir la iluminación inventada por la IA. Pregúntate también qué pensarías al ver la imagen como única evidencia de la existencia de una persona. ¿Te parecería que la vida de quien se retrata es feliz? ¿Qué emoción te sugiere?

Un ejemplo de una biografía imaginada es el cuento “Retrato de Elisa” de Mario Benedetti.


Tienes hasta las 8:50 (hora del centro de México) de la mañana del día 19 de agosto de 2021 para entregar tu ejercicio. El jurado del Taller Fugaz comentará al menos tres de los ejercicios entregados y seleccionará un ganador durante las 24 horas siguientes a ese momento. El autor o autora del ejercicio ganador recibirá tres puntos, que contarán para determinar quién recibirá el premio que ofrece el Taller.

Cualquier persona que desee hacerlo puede comentar los textos e indicar sus favoritos. La persona que tenga más comentarios de apoyo recibirá un punto adicional.

45 respuestas a “Ejercicio 2: ¿Quién es esa persona?”

  1. Radiante.

    Se le ve sonriente. Esa foto que le tomaron el día de la feria del condado donde el sol le ilumina el rostro ya de por sí radiante. Pronto sería su cumpleaños treinta y dos. Desde pequeña siempre había querido tener familia y ese día había recibido la noticia del embarazo, fue la noticia más importante hasta ese momento de su vida. Su esposo había partido a Afganistán por segunda vez pocas semanas atrás; moría de ganas por decirle la próxima vez que hablaran, verlo sonreír.
    Como cada año desde que era niña asistía a la feria; su primer recuerdo es haber ido de la mano de su abuelo, pararse en los puestos de corndogs y comer hasta reventar, subirse en algunos juegos y ver los fuegos artificiales. Grandes momentos habían pasado en esa feria: como aquella vez que Tim se le declaró cuando tenían doce; su primer beso bajo la luz de las estrellas o, cuando ganó el concurso de la más bella del condado. Rubia de ojos verdes, cabello lacio hasta los hombros; nariz amplia pero no exagerada, cara ovalada; los mismos rasgos que hace diez años cuando fue la ganadora, sólo que esta vez la fotografía denota algunas arrugas cerca de sus ojos: sería difícil saber si son producto de la edad o de la gran sonrisa que proyecta la noticia recibida.
    Grace Hampton moriría ese día al regresar de la feria a causa de un accidente automovilístico al impactarse de frente a un camión por falla en sus frenos. Esta es la foto que decidió su familia que debería estar en el funeral, aquella donde se ve radiante y sonriente como nunca jamás estuvo antes.

  2. Doug Müller (1945-2021)

    Nació justo al momento en que la segunda bomba nuclear impactaba Nagasaki, por lo que ser Baby boomer fue una descripción muy adecuada para el. Su apellido alemán lo hizo crecer con cierta carga y sentimiento de culpa que lo hicieron participar desde adolescente en toda actividad altruista a la que se convocaba. Lo anterior y darle sentido a un llamado de su vocación, hicieron que ingresara en 1975 al heroico cuerpo de bomberos de la ciudad de Nueva York. En donde tuvo una destacada carrera. Sobrevivió a los eventos del 11 de Septiembre de 2001 al encontrarse afuera del primer edificio en colapsar, cargando a un herido. Ya una vez recuperado concluyó su servicio y fue jubilado en una ceremonia donde recibió la medalla al mérito y valor. Su testimonio documentado sobre ese día fue expuesto en una serie de Netflix, en el que declaró que el derrumbe se debió a una explosión. Recibió amenazas por lo que emigró a Knoxville, Tennessee. Para llevar una vida mas tranquila. Se asentó y continuó su vida profesional como docente dando clases de ética. Murió el 12 de Abril de 2021, en un tiroteo en su colegio. No presentó impacto de bala, simplemente su corazón dejó de bombear. Se le encontró con una mano sosteniendo la pistola que le quitó al agresor y con la otra intentando entregarle un libro al joven acribillado por los policías. Un titular del periódico local nombró la escena como el paso fallido de la estafeta a la nueva generación. El documental cada día despierta mas interrogantes.

  3. Buttler Benjamin nació en un pueblo olvidado de Eslovenia, en el año de 1937, padeciendo una condición rarísima en su fisionomía, él no crecería más allá de los 10 años. Su apariencia no se vería afectada por la edad ni sus achaques. Buttler fue mucho tiempo una maravilla para la ciencia y una envidia para sus contemporáneos. Pero él se sentía como un maldito, todo mundo lo trataba como un niño a pesar de contar con mayoría de edad (más de una vez intentó dejarse el bigote para aparentar verse más grande). Su fama lo llevó por el mundo como un conejillo de indias, yendo de laboratorio en laboratorio, de ciudad en ciudad como personaje circense. Se enamoró muchas veces, pero las mujeres temían ser vistas como pedófilas, así que no se le acercaban. Basta decir que Buttler murió virgen a los 84 años, en una cabaña que compró con el dinero que le daba el gobierno, solamente por existir; terminó aislado de todo y de todos, pensando en que nunca conoció realmente los dolores de una persona normal.

  4. Ab urbe condita

    Sobre todo, Galatea, el día donde quemaron Mesoamérica ¿Pero ese día, Galatea, los días se llamaban días aun? Galatea, no seas esclava de Cortés, hombre violador. Galatea, no camines por la andrajosa ciudad de andrajosas catedrales de andrajosos arcos de marfil. Los oros hurtados son las coatlicues cortadas son los monolitos molidos son los códices quemados son las vulvas violadas y don Antonio de Mendoza y Pacheco, Virrey de Nueva España. Galatea, no digas piramidal funesta de la tierra nacida sombra, al besar la rutilante boca de la Poeta porque ella te contesta, modesta, al cielo encaminaba de vanos obeliscos punta altiva y ahí te va la saliva. No leas la Biblia ni redactes silvas. Sí ve, Galatea, a galopear por los tres galácticos siglos. No veas la ecléctica Catedral. Sí ve a las conspiraciones para comprobar que todos jugaban con patitos de cristal. No juegues con un jesuita. Sí ve a las batallas a cortar testículos. Sí ve a firmar tratados. Luego vendrá la hambruna. La crisis. La deuda. Los gringos. Los franceses. Los españoles otra vez y los gringos otra vez y la hambruna otra vez. No olvides cuando fuiste a empeñarte con Jecker y ahora solo eras Gal. No es cierto que robaste el brazo de Manuel González. Tampoco es cierto que el Porfiriato fue un periodo histórico de la republica intergaláctica de México. Trabajaste el henequén y la hacienda y la historia y la tienda de raya de la Huasteca Cupper Company ¡Muera la Revolución! Y fuiste profesora emérita, petróleo y autora de Pedro Páramo. Pero un día escribiste asno se es de la cuna a la mortaja. De la mortaja a la cuna asno soy. Vayamos a Venus que estos siglos son sueños y los sueños, sueños son.

    1. Este texto me parece muy desconcertante, y por lo mismo me interesa, aunque no tiene mucho que ver con el ejercicio. Las impresiones que ofrece tal vez se podrían apreciar mejor en una extensión mayor: una influencia (o al menos una semejanza muy notable) está en los textos caudalosos de novelistas como Fernando del Paso.

      1. Nuevamente gracias por tu lectura Alberto. Concuerdo que este texto puede ser apreciado mejor en una mayor extensión. 🙂

  5. Último día.
    Cynthia, o “C”, como hacía que sus amigos la llamaran desde hacía unos meses —al parecer le daba más personalidad el sonido del nombre de esa letra— se había levantado de malas esa mañana. Era lo único en lo que podía pensar cuando el vagón del metro se detuvo a la mitad del túnel, las luces parpadeantes.
    El día se había terminado en un parpadeo y ella seguía tan de malas como por la mañana, lo cual casi nunca le pasaba. Desde niña siempre se había caracterizado por ser sonriente, amigable y optimista. Pero después del terrible día que había vivido…
    Unos clientes se habían puesto pesados en el trabajo —ya se estaba cansando de ser mesera sólo para poder pagar su curso de fotografía. Luego su amiga, que la había dejado plantada, por irse con su novio al dentista (si acaso, ella habría esperado que su amiga de hace 12 años le hubiera presentado ya a su novio de hace seis meses), y por quedarse ahí esperando terminó topándose a su ex con su nueva despampanante cita.
    Quizá lo único bueno de ese espantoso día, era que había estado nublado, justo como le gustaba, y que la lluvia ligera de la tarde la había llevado a una biblioteca donde encontró una primera edición que le costó casi nada. Si algo disfrutaba “C” eran los libros, sobre todo si eran viejos y la reconfortó tocar la pasta desgastada del libro dentro de su bolsa. Su abuelo le había inculcado su amor por la lectura, le había enseñado que las historias pueden ser un refugio y lo extrañó más que a nadie. En él estaba pensando cuando el humo empezó a inundar el vagón, poco después llegó el fuego. “C” supo entonces que ya no podría salir de ahí.

    1. Breve e interesante relato. Me gustaría verla convertida en una historia larga para disfrutar cada detalle.
      La capacidad de captar la atención con palabras escritas, no la tiene cualquiera.
      ¡Muchas felicidades!

    2. Excelente manera de interpretar una tarde melancólica y de encontrarse a si misma. La soledad nos hace disfrutar de nosotros mismos y de encontrar recovecos de felicidad.

  6. Conocí a la doctora Nancy Dawson el año pasado. A finales de octubre vino a Tijuana a un congreso sobre literatura feminista, que yo misma organicé para el Departamento de Letras en mi Universidad. Ella se presentó el último día, con una ponencia brillante sobre Virginia Woolf. Al terminar, la acompañé al aeropuerto, pero su vuelo a San Francisco se canceló. Así que le ofrecí que durmiera en mi casa, pues yo estaba soltera y tenía una habitación extra. Esa noche me contó parte de su vida. Nació en Los Angeles, pero luego se mudó a San Francisco para estudiar letras inglesas. O eso entendí, pues hablaba un inglés rapidísimo, que yo apenas podía seguir. Era tauro, del siete de mayo del 85; esto lo supe porque vi su pasaporte, como yo misma arreglé sus vuelos. Planeaba casarse el próximo febrero con un tal Geoff o George. Mientras hablaba, me fijé en sus dientes, blancos y derechitos, como un anuncio de colgate. Y pensé que con esos ojos azules y su largo cabello castaño, bien podría ser modelo. Pero era una intelectual, como yo, solo que guapa y alegre. No era su primera vez en México, pues conocía Monterrey y el Distrito. Le dije que debería visitar alguna playa, y ella se interesó tanto por Cancún, que reservó un vuelo para la mañana siguiente. No tenía prisa por volver a San Francisco y necesitaba vacaciones, me aseguró. Desde Cancún todavía me mandó algunas fotos, presumiendo su bikini, y nos despedimos por mensaje. Poco después vi su foto en un noticiero gringo: una camarista la había encontrado muerta en su habitación de hotel. Eso dijo el comentarista, con un tono de falsa indignación, y luego pasó a la nota del divorcio de alguna famosa que no reconocí.

  7. Délia Miranda

    Nace el 29 de mayo de 1997 en París de Francia. Su padre fue chino, y un militar que sirvió a las fuerzas armadas. Donde se tiene prohibido formar una familia, por lo que su padre muere tras un año de conocer a su hija. Después de eso, su madre se esconde en una comunidad de flores y lirios de Francia. Délia se entrena por siete años en una prestigiosa escuela de Inteligencia Artificial, que dice tener la ciencia suficiente para regresar a su padre a la vida.

    Cuando el director descubre su identidad, la familia Miranda debe volver a huir. Ahora su madre y ella parten a Holbox, México, donde esperan reiniciar la esperanza, y plantear sus problemas desde fuera. Délia hace su vida normal por casi diez años, va a la escuela y abre una panadería con su madre.

    Hasta que un día, le llega un correo del mar donde presumen tener a su padre. Decidida va y se dirige a la oficina de correos. No sin antes, dejarle una carta a su madre explicándole que se iba de intercambio a China.

    Al entrar a la oficina de correos, justo en el pie del mar, se encuentra con unos hombres medusa de una empresa de Inteligencia Artificial. La única condición para reencarnar a su padre es realizar una serie de pruebas.

    Le toman sus datos junto con los demás interesados. La preparan para una foto. Mientras, su rostro calmado mira a la cámara disimiladamente, otros le cepillan su cabello negro, le ponen rimel en sus ojos rasgados y negros. Su ropa blanca se teje entre sus pieles, y una tarjeta plateada lleva su nombre en su pecho izquierdo.

    Pero justo en el momento que ella ve el reflector de la cámara, Délia se transforma en metal.

  8. 35

    Enid nació el 13 de junio de 1982. Los primeros sonidos que escuchó fueron los gritos de dolor de su madre, pero ella no lo recuerda. No recuerda su primer nacimiento, sólo el segundo.

    Se esperaban grandes cosas de ella: a los tres años ya tocaba el piano, a la edad de cinco leía textos con fluidez y cuando ingresó a la primaria, dominaba tres idiomas. Sus padres la llevaban a revisiones médicas cada semana, pero nunca le brindaron demasiado afecto; era tratada como un proyecto en constante mejora, no como una niña.

    Era el año 2000. Tenía dieciocho años cuando la clonaron y entonces lo comprendió; no se esperaban grandes cosas de ella, solo un logro en particular: su clon. Todas las habilidades que le habían exigido desarrollar no tenían propósito en su cuerpo, sólo eran parte de un experimento. Querían constatar si el clon tendría todas esas aptitudes una vez creado. El soldado modelo que fuera su propio ejército era una de las metas enfermizas de la industria para la que sus padres trabajaban.

    Enid tuvo que confrontar lo que el verse a sí misma, fuera de sí, implicaba. Entender que esa nueva persona jamás se reconocería en ella, pues sólo la podía haber representado en un momento. A partir de ese punto ella envejecería y el clon permanecería igual. Con el tiempo, fue olvidando su pasado y comenzó a preguntarse si no era ella la réplica. El 13 de junio de 2017 se suicidó.

    Ahora ella lleva en el bolsillo la fotografía de esa Enid, para no olvidar quién es, y espera el día en que por fin ella luzca así, de treinta y cinco años, para constatar que es real y que en algún momento (lo que más anhela para saberse viva) también morirá.

    1. El argumento propuesto en este minicuento es interesante, incluyendo las razones aparentemente absurdas, anticientíficas, que tienen los creadores de los clones (dado que lo aprendido tras el nacimiento no se hereda; nuestra época, como sabemos, ya ha demostrado que incluso las personas con más poder y recursos son capaces de actos tremendamente irracionales).
      Por otro lado, haría falta, quizá, desarrollarlo más, darle más espacio. Sobre todo, la presentación de un segundo personaje (la clon de Enid) cuatro renglones antes del final parece muy apresurada.

  9. Vania Allen (1987-2021)

    Fue la elegancia en persona. Dispuso de los mejores tutores e iba al colegio más exclusivo del país. Tocaba el piano con maestría y con tan solo 15 años hablaba a la perfección tres idiomas.

    Las expectativas recayeron con más fuerza en sus hombros al ser la única hija mujer entre varones. Su padre era un empresario importante y su madre era una actriz retirada. Sus hermanos mayores habían puesto alta la vara y ella sí o sí tuvo que cumplir.

    Al cumplir 18 años su fama creció como la espuma. Su belleza se había acentuado y sus habilidades eran dignas de admirar. Viajaba por el mundo dando conciertos con la orquesta en la que era parte.

    Las comparaciones con su familia no tardaron en surgir. Eran cosas inevitables y dolorosas. Y ella odiaba todo lo que tuviera que ver con las personas con las que compartía sangre. Ese tipo de odio que te hacía quemarte las entrañas.

    Las adicciones nacieron; drogas y whisky. Era de todo un poco, todo lo que le hiciera olvidar por unas horas su vida y la imagen que tenía que mantener.
    Poco a poco se volvió dependiente de los antidepresivos y la cocaína. Pues ya no tenía fuerzas para tocar sin sus fieles compañeros. Ya no amaba tocar -o tal vez nunca lo quiso hacer-.

    Su alma se estaba debilitando.

    Y una noche, finalmente soltó su último aliento.

    Fue una fría tarde de enero donde se anunció la pronta ida de Vania Allen, la pianista más prometedora del Siglo XXI.

    1. Esta biografía comienza muy bien, con un tono seco que da la impresión de parecerse al de un reportaje, pero cambia bruscamente en la frase “Ese tipo de odio que te hacía quemarte las entrañas” (que por cierto es un anglicismo, basado en una forma coloquial de describir comportamientos o emociones involucrando a quien lee como una especie de interlocutor efímero). El resto del texto cambia incluso de perspectiva y trata de mostrar emociones más intensas mediante figuras retóricas, pero se vuelve más vago porque lo descrito es más general, menos preciso. Sería interesante retrabajar el texto para que la distancia aparentemente mayor de la primera parte se usara para mostrar el tema de la depresión, que está siempre ahí, de manera más profunda.

  10. Sus ojos verdes dicen siempre una mentira, sus labios rosas, delgados y dulces, tampoco han conocido el sabor de la verdad. Podría de decir que su nombre es Gunilla Bergman, aunque no lo sé, en realidad nunca ha revelado su verdadero nombre.
    Siempre dijo ser una hija bastarda del afamado director de cine Ingmar Bergman y de Eva Johansson, una joven proveniente de Sala que cocinó el catering de la producción “Fanny och Alexander”. Cuando me casé con Gunilla, comprobé que esto no era cierto, sin embargo, llevar el apellido Bergman siempre le abrió la puerta de teatros, estudios y productoras.
    Le perdoné aquello, me juró que era una mentira piadosa. ¿Piedad para qué? Para su carrera. Cuando firmé nuestro matrimonio, también acepté ser cómplice de las mentiras de Gunilla.
    Durante el primer año de casados, ella ganó el premio Eugene O’Neill a la mejor obra de teatro de la temporada. Todo mundo aplaudía el talento de Gunilla, era la joven promesa de las artes dramáticas de Suecia a mediados de los setenta. Yo me sentía una basura, yo sabía su secreto. Su obra “Den mörka trädgården” era una copia textual de una pieza mexicana, desconocida obviamente en el mundo nórdico. Gunilla había hurgado entre mi biblioteca. No sólo tradujo aquel texto sino que se apropió de él, y lo hizo pasar por suyo.
    — Te descubrí. Tengo que denunciarte. ¿Mientes cuando dices que me quieres?

    Gunilla me besó, con esos labios que siempre supieron callarme.

    — Yo también te descubrí, Mariano. Es cierto, no te quiero, pero tú tampoco me has querido a mí. Te casaste conmigo para obtener la nacionalidad. Sabes que si regresas a México estás perdido.

    Tuvimos el sexo más corrupto esa noche. Dormí sin conocer el nombre de la estafadora que estaba a mi lado.

    Godnatt, älskling.

    1. Me gustó mucho que te las ingeniaste para contar no sólo una historia sino dos, a pesar de que el enfoque principal está en ella. Y me gusta también que podemos conocer al personaje tanto desde el ambiente público como desde esa intimidad extraña que comparte con su marido.

    2. Este texto no es una biografía, sino una historia de intriga que merecería más espacio para desarrollarse claramente. Necesitamos saber más del otro personaje, el mexicano: ¿por qué “está perdido” si regresa a México, para empezar? Detalles así servirían para afianzar la intriga y mostrar con más fuerza la relación de esos dos personajes, atados uno a la otra.

    3. La biografía que cuenta la protagonista de esta historia es una mentira. Todo ella un engaño. El giro que hace interesante esta historia es que el narrador también esta mintiendo. Parecería que acepta vivir una vida de engaño por amor, o por cariño. Incluso le reclama a ella si lo quiere de verdad. Pero todo es falso. Esto es interesante. Por que hemos escuchado la voz del narrador implícitamente le creemos todo. Es buen efecto cuando nos damos cuenta que esa voz no es sincera. Agatha Christie creo una de sus novelas más famosas con esta premisa.

  11. Siempre fue el consentido en su casa, sobre todo de su abuela, que estaba orgullosa de sus ojazos azules, a los que pronto aprendió a sacarles provecho: las mujeres de su familia y las maestras de su escuela le perdonaban cualquier travesura si les hacia cariños y les regalaba miradas traviesas.

    Cuando entró a la facultad de ingeniería la cosa fue un poco más difícil, pero tantos años practicando el arte de las relaciones públicas le sirvieron para navegar la universidad y la escasez de mujeres en sus clases le permitía olvidarse de las convenciones sociales y hacer chistes sin tener que censurarlos, como en casa de su madre.

    Su primer trabajo fue reparar máquinas, pronto descubrió que sus encantos no tenían ningún efecto con ellas y mejor optó por venderlas. Era una época en la que aún había secretarias y él fue el más feliz usando sus trucos con todas: les llevaba regalitos, les halagaba sus peinados y las consolaba cuando las veía tristes, y con eso lograba sacarles los secretos de sus jefes y sus competidores. Por muchos años fue el número uno de la empresa.

    No comprende el mundo ahora, por qué tantas mujeres lo acusan de cosas que no entiende. Que su ex-mujer defienda a esas desconocidas es todavía más incomprensible, seguro está resentida porque él siempre viajaba y salía con los clientes, por supuesto que es lo más normal negociar en algún bar, en compañía de algunas chicas. La casa y los viajes no se iban a pagar sin las comisiones de esas ventas.

    El mundo se ha vuelto un verdadero misterio, cada día hay más reglas inútiles. La tecnología se ha vuelto su enemiga y esos ojos azules que tanto amaba su abuela se han nublado tras el manto blanco de las cataratas.

  12. Esta persona no existe.

    Julian Volcovich nació de padres judíos en una provincia de Nueva York. Se mudó a México a los tres años y lo único que pudo expresar sobre su nueva casa fue: «amariillo»; indicando el color de la pintura interna de la habitación que lo acompañó por veintiún años y sólo hasta dos meses antes de irse de la casa cuando decidió cambiarlo por blanco.
    Su infancia la pasó en el barrio de la Roma, jugando con los vecinos Rusos que no paraban de hacer enojar a Don José el abarrotero; metiéndose detrás del mostrador o sacando las escobas para esconderse dentro de aquel gran tambo o con la ayuda de Julián, moviendo los autos de lugar, utilizando su ya notoria inteligencia para abrir cerraduras o desarmar cosas.
    Así fue con la pistola que desarmó a los doce años cuando su tío, preocupado por la seguridad familiar, les trajo de regalo aquel revolver Smith Wesson 38 y que Julián no tardó en dejar en partes en lo que duró la bienvenida; fue su padre quien al suponer aquello, se apresuró pero no llegó a tiempo como con tantos otros aparatos del hogar.
    Su curiosa personalidad, sus habilidades motrices y su falta de comunicación, condujeron a la familia de Julián a canalizarlo con el Doctor de la familia quien sugirió el apoyo de un Psiquiatra infantil. Pero fueron los arrebatos de coraje de aquella realidad los que lo dejaron en una habitación blanca de dos por dos metros donde permaneció por más de quince días.
    Ahora en su rostro maduro se expresa una irónica alegría, es su ojo derecho el que muestra la tristeza y el izquierdo el que intenta mitigarla; generándole una mueca simple en todas sus fotografías.

  13. María Teresa Pérez

    La mayor de cuatro hermanas y la más aferrada a las ideas por decirlo de alguna manera. Su padre quiso que se quedara ayudar con los quehaceres del hogar, pero un día decidió irse a estudiar y ya no regresar a casa.

    Siempre se sentía segura sí misma, el miedo nunca estuvo con ella hasta que fue violentada. Cuando estudió medicina se dio cuenta que no era lo suyo y decidió terminar una carrera en Historia. En sus ratos libres y para sacar su frustración por la situación en qué vivía su país escribía de vez en cuando, lanzaba boletines criticando al sistema dictador de su ciudad, rotulados como “Las voces del pueblo”.
    Cuando terminó su carrera decidió dar clases en una universidad privada. Algunos decían que sus clases no eran muy ortodoxas o que inclusive iban en contra del Sistema educativo. Razón por la cual dejó de ir y prefirió abrir un espacio en su hogar para seguir enseñando.
    Luego de que una noche allanaron su casa y fue golpeada , su preocupación fue siempre quedarse sola. La cuestión era que ningún hombre respetaba su forma de vivir, las noches dedicadas a escribir, su afición por el cigarro y su dedicación al trabajo los alejaba.
    La ultima vez que se supo de ella fue porque había salido la noticia en el periódico, “Mujer se suicida en una localidad de la ciudad”.

  14. Durante su corta presencia en el mundo su nombre fue Luna Zelaya, sólo eso.

    El señor de bolsillos repletos de plata que solo sirvió para engendrarla se enamoró durante uno de sus viajes de una muchacha hondureña de diecisiete años en ese entonces, y por mañas de brujería ella lo correspondió. La sacó del país con promesas vacías de un mejor futuro y un pasaporte falso. Llegando a Nayarit se casaron por el civil a escondidas, y a los pocos meses la embarazó de improviso. Él no la quería tener, ella sí. Larga historia corta, se separaron. Sin papeles con los que regresar, ella se dedicó a ser sirvienta en casas variadas de Tepic.

    Luego nació ella, Luna, una chamaca de bella piel morena y ojitos color miel. Su amá le echaba madres al trabajo, la quería mucho, deseaba más que nada que ella pudiera salir adelante. Todo estuvo bien durante un instante, al menos, lo mejor que se puede estar cuando vives en la pobreza. Por desgracia, antes de que la nena cumpliera siquiera un año todo se fue a la chingada. En una noche oscura mientras su amá venía regresando del trabajo, unos weyes le dispararon desde una camioneta blindada y se dieron a la huida, sabiendo que traía a la escuincla en brazos.

    Los vecinos encontraron los cuerpos encharcados de sangre seca hasta la mañana siguiente. Lunita y su amá amanecieron inertes sobre la banqueta, acribilladas a balazos. Las autoridades declararon las muertes por asesinato a mano armada, y sin nadie que presionara por justicia en el nombre de ambas la procuraduría terminó por darle el carpetazo al asunto. Ni el progenitor falto de huevos ni nadie de su familia influyente dieron señales de vida para cuando esto sucedió, y de un día para otro se fueron del estado. Nunca más se les volvió a ver en Tepic. Curioso.

    Ay querida Lunita, ¿y ustedes qué culpa tenían?

  15. Adrenalina

    Después de la terrible golpiza que Alex le propinó, Flor tuvo que salir huyendo de casa con lo que cabe en una maleta mediana de viaje y su pequeña hija de casi cuatro años en brazos.
    Odiaba la idea de regresar a casa de su madre pero por el momento era su única opción y la oportunidad de tener a su hija segura y sin limitaciones.
    Su madre desde el primer momento se mostró osca y grosera con ella, justo como Flor la recordaba. Llegó a decirle que si Alex la había golpeado seguro era porque ella lo merecía: «algo habrás hecho», le dijo.
    Flor se sintió como cuando era niña y su madre comentó que nunca quiso tenerla, que cuando nació quiso regalarla, pero como fue un bebé tan bello desistió de la idea imaginando que con el tiempo llegaría a quererla. Cosa que nunca sucedió.
    Flor retomó su trabajo de diseñadora de moda free lance y pensó que sería buena idea hablar con algún que otro viejo amigo.
    Daniel al saber que se encontraba de nuevo en México no dudó en llamarla e invitarla a las rodadas en moto que cada domingo hacía con el grupo Renacer.
    A Flor le encantó la idea y convencida de que no tenía nada de malo volver a sentir la adrenalina en su cuerpo al ir serpenteando por la carretera a toda velocidad aceptó encantada. Sería una forma de olvidar su fracaso sentimental y restarle importancia al trato que su madre le daba.
    Llegó el domingo en la mañana y Daniel la recogió cerca de su casa, a unas cuadras de Calzada de Tlalpan. Antes de subir a la moto, y antes de ponerse el casco, la chamarra de piel negra y los guantes, Flor sacó su celular y se tomó una foto sin saber que sería la última de su vida; sin imaginar que era lo único que le dejaba a su pequeña de casi cuatro años de edad.

  16. Una vez más.

    De improviso se acerca mi tía con su clásico mijito, qué milagro, qué bueno que te veo, ven, ven. Me da un abrazo y me jala del brazo para que la acompañe. Intento, no muy afanosamente, poner mi mejor cara. La última vez vino a pedirme dinero. No era muy buena época para mí y ella lo sabía. Pero la verdad aún antes llevaba una mala racha. Como el accidente que me dejó la quemadura en el brazo que ahora que la miro pareciera haberse esfumado cómo si aún no hubiera pasado. La cadera ya no me duele, podría saltar cómo cuando era adolescente y ningún muro, reja u obstáculo me detenía; cuando vivía con mi madre en su pueblo. No lo extraño pero puedo oler la mierda de caballo cual si la estuviera pisando cómo tantas veces lo hice. Ella y yo llegamos a casa de su hermana, cuando yo tenía cinco años. Huíamos de mí padre. Mi tía, sin arrugas, con su trenza negra, con su olor chistoso y su mano firme me jala y me dice ven a jugar. Me muerdo un dedo y volteó a ver a mi madre. Ella me anima a ir. Yo no sé qué está pasando, pero ahora mismo esa señora, que a mis ojos es una copia de mi madre, me parece la persona más amigable del mundo.

  17. Prohibida.

    Dicen que está loca. Eso me dijeron, pero es mentira. No está loca, es que sufrió mucho.
    No recuerdo su nombre, aunque una vez me lo dijo, pero quiere que la llamen Guadalupe, le gusta porque así se siente más mexicana. Olvidó cuándo nació, empieza a llorar si le insisto en que debe recordar una fecha. Y es que no puedo verla limpiarse las lágrimas, me pondría a llorar también por sus manos con cuatro dedos. Se los cortaron, cortaron su anular de la izquierda, el meñique de la derecha; nada más por pintarse las uñas.
    Nunca quiere hablar de su infancia. «Bajo una manta, escondida, callada. Casi inexistente». «Inexistente», repite. Lo único que cuenta es que su mamá la ayudó para que viniera a México. Su madre era silenciosa, más de lo normal, pero en sus ojos, cuando veía a su hija, estaba una esperanza perpetua. «Libertad», dice que veía en ellos.
    Tendrá unos 36 años. Habrá nacido por el 2000, llegó en el 2021. Y es hermosa. Es morena, un poco delgada, nariz aguileña, con ojos cafés, pero su cabello es lo que más llama la atención. Sus rulos castaños centellean cuando se moja con el agua de la fuente, donde varios pétalos de buganvilia nadan, ella se los acomoda en el cabello y parece que nunca se secarán.
    Piensan que está loca porque vive en la calle, anda de un lado para otro con sus bolsas, ahí trae sus cosas, su casa. Y parece que no se ha acostumbrado, la primera vez que me acerqué se fue corriendo. «¡Déjame!», después me platicó las tantas veces que la habían azotado en la calle.
    Traía un pastelito y una piñata, me contó que deseaba un cumpleaños, pero sigo buscando a una mujer que parece vestir un burka.

  18. Biografías preliminares.

    “Imagen fotográfica recibida.
    Ramírez filiación materna, Lozano por paterna. Hernán Ramírez Lozano funciona bien en el presente año de 2002.
    2003 Será involuntariamente bautizado en la iglesia metodista de los altos de Chiapas. Hecho que no revestirá la menor importancia pues secretamente se declarará ateo a la edad de diez, después de haber visto la serie televisiva Cosmos. La original.
    2016 Sus padres se mudarán, con él, a una ciudad norteña con el mayor índice de discriminación según el Inegi. Durante los siguientes ciclos académicos será víctima de acoso escolar debido a su estatura, mayor al promedio, amén de un severo caso de acné.
    2017 Recibirá su primera consulta psicológica que continuará hasta una edad bastante avanzada.
    2019 Inicio de pandemia, será de los primeros afectados quedando con secuelas biliares y altos índices glucémicos.
    2025 Contraerá primeras nupcias con la novia que conocerá en la kermés de su pueblo natal. Y también contraerá la variante lambda de la cual sufrirá sólo un caso leve que le provocará disfunción eréctil temporal. Tres meses después se tendrá registrado su primer divorcio.
    2028 El año interolas se dará el gusto, dado el bajo nivel de contagios, de tener múltiples parejas sexuales asumiéndose como pansexual.
    2029 Llegará a ser el segundo presidente de la Asociación Nacional de Furros, A. C.
    2053 El nuevo confinamiento hará que su operación de cambio de sexo sea pospuesta hasta nuevo aviso. La escasez de hormonas provocarán la calvicie de la fotografía proyectada.
    EOF.”

    En algún sótano de Mountain View, California, el técnico en I.A. generaba su reporte. “Alimentamos fotografía del bebé Ramírez obtenida de facebook.
    Inexplicablemente I.A. insiste en hablar de una pandemia en la próxima década. Creo que el programa de biografías preliminares presenta fallas, lo más probable es que nos reduzcan fondos para proyecto.

    1. Para narrar una vida pueden utilizarse otros formatos.
      Como un examen, un formulario a llenar, el expediente de alguna fuerza pública, en este caso un reporte.
      El uso de las computadoras para proyectar posibles escenarios es lo que hace divertido este trabajo. La I. A. se vuelve una profeta, una Casandra que augura una desgracia, y como toda profeta acertada no se cree en su advertencia.
      También, el tono frío e impersonal nos hace preguntarnos cómo nos ven y describen personas a los que no les importamos nada.

  19. 29-10-2020
    Inició como un juego, Naty. Estaba estresado y cuando al fin dormí te vi en sueños. No te conozco en la vida real, así que eras una desconocida platicando conmigo en un café. Me desperté con una sensación cálida. Esa misma noche me concentré en tu figura, para volver a soñarte. Lo hice para divertirme. Decía mi madre: “Piensa mucho en algo y lo soñarás”. Y funcionó.

    5-11-2020
    Escribo porque no puedo contárselo a nadie. No entenderían, pero yo quiero que me conozcas, Naty. Intenté decirte quién era en aquel sueño, pero ya no estábamos en un café y tú bailabas en un salón con un amigo. Así que me aprendí el guion para repetirlo en nuestra cita onírica: “Soy Esteban Herrera, psiquiatra. Nací en 1970, soy Cáncer. Trabajo en una clínica, fui exitoso. Me casé, mi esposa murió en un accidente…”. Olvida eso. Mejor piensa que ya te quiero.

    30-12-2020
    Naty, qué desastre aquella vez. Quise contarte mi vida, ahora de mis viajes por el mundo, los libros que escribí, y me besaste y corriste en un campo de flores. Eso me encanta de nuestra relación: lo versátil y difusa que es.

    10-03-2021
    Le hablé de ti a un colega, de las veces que te sueño. Sabía que me juzgaría, pero su diagnóstico fue sombrío: “Más que loco, estás muy solo”. Me dieron un año sabático, ya te contaré por qué, y me traje todos los somníferos que pude.

    21-07-2021
    Naty, tengo insomio, no tengo trabajo y estoy arruinado. Consumo somníferos para dormir, pero vaya ironía: de tanto tomarlos perdí mi capacidad de concentrarme en ti. Llevo meses sin soñarte. Tomaré una última foto mía: suéter, lentes, camisa polo, mejillas hondas como platos vacíos. Acercaré mi última dotación de pastillas y tranquilizantes. Me duele no soñarte nunca más.

    1. Aunque la propuesta de utilizar fechas se vuelve en este texto una excusa para desarrollar un argumento que nada tiene que ver con la forma de la biografía, me parece el mejor texto del lote de este día, incluyendo a aquellos que sí trataron de apegarse a las reglas planteadas. Una propuesta interesante.

  20. Bob Kenman
    El 13 de agosto de 1990 nació Bob Kenman, el día de su nacimiento estuvo marcado por una fuerte llovizna que casi hacía chocar a sus padres en camino al hospital. Bob tuvo una infancia un poco diferente a la de los demás, mientras otros niños jugaban al escondite con sus amigos, Bob y su mamá jugaban a esconderse de papá cuando esté llegaba “loco”. Bob nunca tuvo amigos, su padre nunca lo dejó. Bob tenía una simple vida, de la casa a la escuela y viceversa, no le agradaba estar en su casa, siempre había una atmósfera violenta que le impedía estar tranquilo. En una tarde lluviosa a inicio de septiembre del año 2000 su madre le dijo que su padre no volvería porque había tenido un accidente automovilístico, Bob fingió estar triste, en realidad nunca había querido a su padre. Bob pensaba que todo iba a mejorar a partir de ese momento. La realidad fue otra. Su madre se la pasaba llorando y bebiendo todo el día, ahora la casa tenía una atmósfera deprimente que le impedía estar tranquilo. A finales de septiembre de ese mismo año la mamá de Bob tomo un paraguas y salió en pleno aguacero, le dijo a Bob que iba por cerveza y que volvía en 5 minutos. No la ha vuelto a ver desde ese día. Bob fue llevado a un orfanato, fue quizás el lugar donde la pasó mejor, sus días eran aburridos pero calmados. Abandonó el orfanato a 18, nunca fue adoptado pero tampoco quería que lo hicieran. Bob paso un par de años como una bolsa ante el viento, yendo de aquí para allá pero eso no lleno el vacío que sentía, en una extraña lluvia de primavera del 2015, Bob le puso fin a su vida.

  21. Nació de las entrañas de la violencia. Los primeros días fueron difíciles, en especial, porque rechazaba el seno materno como quien se niega a beber cicuta. A la edad de 2 años sufrió su primer atentado cuando su madre dejó caer en su regazo un biberón con leche hirviendo, en defensa propia su progenitora había argüido somnolencia. La recuperación fue lenta, pero la piel tersa de la infante sanó después de meses de tratamiento. Cumplidos 4 años, las cosas empeoraron, pues las travesuras casi siempre culminaban con regaños, pellizcos o manotazos. Cansada de ser el blanco fácil, a la edad de 6 años, decidió escapar de su casa. Pero las señoras del vecindario la delataron cuando intentó cruzar la avenida principal. Las consecuencias de ese acto fueron fatales, pues fue enclaustrada en su habitación durante días, los mismos en los que soñaba ser pájaro para salir volando. A los 7 años, comenzó a usar sudaderas holgadas para ocultar las marcas de las constantes golpizas. En la escuela la habían apodado como “la Muda”, pues en la hora del recreo se la pasaba taciturna contemplando las flores del jardín. A los 9 años, desarrolló un gusto por la escritura pero este fue interrumpido por las visitas constantes del médico familiar. A la edad de 10 años fue diagnosticada con leucemia. En las postrimerías de su vida, su dolor cautivo fue captado por la cámara de un joven médico. La fotografía ahora se encuentra resguardada en un álbum de fotos. La madre de vez en cuando la observa y se lamenta, pues la cara de su agresor siempre se dibujaba en la de su hija.

  22. La foto no le hace justicia, pero es muy significativa y probablemente una de las más significativas en la historia del mundo.
    Brittany nació en un pequeño pueblo de Idaho en 2167, cien años después del primer viaje interestelar y sesenta y siete años después de la conquista de la Tierra.
    Creció como todos los niños de esa época yendo a la escuela formadora de internautas de la raza Z3023, o como fue conocida por los terrenos, los aidolons. Decidió especializarse en Relaciones Espaciales, no destacó en su generación y saliendo se casó con su novio de elemental, el teniente Ramirez en 2188. Para cuando llegaron los Omega-00, o también los llamados Antiguos en 2100, era madre de dos hijos. Como todos los habitantes de la Tierra, su rostros estaba siendo grabado cuando la lotería de liberación y elección del nuevo presidente del planeta (como recordarán todos participaron por decreto de la raza liberadora). Su cara al escuchar su nombre reflejaba la estupefacción. Así comenzó la nueva era el 3 de abril de 2100. Larga vida a Brittany.

  23. Isaac fue sietemesino, nació el 7 de abril del 2019. Su madre juraba que era una niña, pero el médico desmintió su instinto y entonces el nombre de Isaac, propuesto por el papá, ganó.
    Comía todo lo que le dieran, cualquier papilla era disfrutable para su paladar, curiosamente la papilla de frutas es la que siempre dejaba a medias.
    Como cualquier otro bebé parecía no tener nada especial más que la belleza natural, esa que deslumbra a cada ser humano recién nacido, pero Isaac era demasiado llorón. Nada, absolutamente nada lograba consolarlo ni siquiera los brazos de su madre. Cada noche era toda una misión hacerlo dormir. Primero su madre lo arrullaba, luego su papá y nada, al cabo de unos minutos se despertaba llorando. A los cuatro meses de nacido los padres descubrieron que el pequeño bebé no necesitaba de unos cálidos brazos para dormir, sino de una camioneta chevrolet con aire acondicionado y controlador de la temperatura. Fue así como desde entonces, hasta su cumpleaños número dos, a Isaac lo sacaban cada noche a dar unas vueltas por su colonia para que lograra dormirse.
    Para el padre era demasiado agotador manejar todas las noches hasta que su hijo se durmiera, entonces optó por enseñarle a manejar a su esposa, pero esta chocó haciendo que el pequeño Isaac fuera a dar hasta el parabrisas y recibiera, a sus tan solos siete meses, su primer golpe en esta vida.
    Ahora que Isaac ha cumplido los dos años por fin ha aprendido a dormir, ya no llora como antes. Sus padres esperan que así como aprendió a dormir en dos años, también aprenda a despertar pronto, pues no quiere que lo haga hasta cuando sea un adulto.

  24. Ricardo Piglia decía que un cuento debe tener dos historias, una evidente y otra que se desarrolla en secreto, bajo la trama misma de la primera. Esta historia es un excelente ejemplo. Leemos una biografía de desgracias, de una vida terrible, pero también, en la última línea nos permite ver la explicación detrás de todo ese maltrato, un atisbo de lo que originó ese odio inextinguible.

  25. Al ver los trabajos presentados me pareció interesante el hecho de que la mayoría trataran de dar una moreleja a una vida, un trazo general que iba hacia un camino prácticamente predestinado. Vidas infelices terminando de modos trágicos o injustos. Me gustaron los trabajos donde las expectativas fueron frustradas, o que una persona tuviera variantes durante toda su vida.

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